martes, 15 de septiembre de 2009

El mate

Si bien no es una costumbre exclusivamente argentina sino compartida con algunos otros pueblos de América del Sur, ha tenido y aún conserva gran difusión en Argentina.

La infusión se prepara en una forma que la distingue del resto de esa clase de bebidas. En un calabacín hueco se pone yerba, a veces un poco de azúcar y con una pava (utensillo de metal con pico vertedor) se vierte agua caliente. Se absorbe con una especie de tubo metálico (bombilla)que en su parte inferior tiene orificios que impiden el paso del polvo de yerba. Es una infusión muy concentrada debido a la escasa cantidad de agua en relación con la de yerba. El agua va reponiéndose, no así la yerba que dura varias infusiones, en especial si es de buena calidad.

Cuando el conocedor detecta la necesidad de renovar la yerba, se cambia parcialmente la que venía utilizándose, por yerba fresca. El mismo recipiente con su bombilla o cañita pasa de mano en mano y de boca en boca.
Esta bebida produce efectos excitantes en la red ganglionar y cerebro espinal

Cebado del mate
El agua debe estar caliente pero sin llegar a hervir. Al colocar la yerba, conviene golpear suavemente la base del mate para que el polvo no tape la bombilla. La yerba debe ubicarse de un lado y la bombilla del otro; el agua debe caer sobre la bombilla y no sobre la yerba: así el mate no se lava demasiado rápido.

Cómo se cura un mate
Se curan solamente los de calabaza, los de madera y los de asta o hueso. En el caso de los de calabaza, hay que colocar un tercio de yerba y llenar el mate hasta el tope con agua en ebullición. Después de media hora en reposo se lo llena nuevamente con agua hirviendo, dejándoselo hasta el día siguiente en que debe vaciarse, raspándose el interior para eliminar el hollejo. Se lo lava con agua hirviendo y queda listo para usar.

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